La franquicia legendaria
Junio 18, 2008
Los Celtics de Boston acaban de quedar campeones de la NBA después de 22 años, acaban de lograr su título número 17 de la historia, se dice fácil pero no lo es; acaba de ganar el trofeo de jugador más valioso Paul Pierce, y merecido que lo tiene por tantos años que pasó soportando insultos y entradas de un cuarto de coliseo en el antiguo y en el nuevo Garden; acaban de ganar su primer anillo dos hombres que se lo merecen como ninguno, Kevin Garnett, the big ticket y Ray Allen, el muchacho que tiene juego -a los que no han visto la película de la cual es protagonista Allen, es entretenida, en inglés se llama He got Game, con Denzel Washington - Doc Rivers acaba de obtener su primer título como técnico, acaba de reconfirmarse la ciudad de Boston como el paraiso deportivo de Estados Unidos en los último diez años, tiene a los Patriots de la NFL, los Red Sox en la MLB y ahora los Celtics de nuevo en el pedestal de la NBA. Acaban de ganar los Celcits por 39 puntos el juego número seis de las finales de la NBA frente a su rival eterno, los Lakers de Los Ángeles.
En este punto es donde tenemos que detenernos, están leyendo bien, por 39, un juego de escuela rural en Surinam es más emocionante que esto. No puede ser, es imposible que una final de la NBA entre los dos más grandes y odiados rivales de la historia tenga este desenlace, es traumático.
Pero la cosa no para allí, antes, al inicio de la serie, los Lakers le habían descontado una ventaja de más de 20 puntos a los Celtics en el Garden y por poco los vencen; antes en el Staples Center de Los Ángeles, los Celtics le habían descontado una ventaja de 24 a los Lakers y les habían ganado el partido; antes, los hoy campeones, no habían podido ganar un juego de visitantes ni contra los Hawks de Atlanta, ni contra los Cavaliers de Cleveland en las series preliminares de Playoffs.
Confirmado, llegó Nerón a prender fuego, arde Roma, la crisis del imperio NBA es rotunda. Ah felicitaciones a los Celtics por su devaluado anillo.