porkidporgirl

Hoy en la tarde estuve siguiendo minuto a minuto un capítulo más de la lógica del fútbol, y la celebro. En esta estupenda edición de la Eurocopa de Naciones Croacia nos ilusionó, Turquía nos hizo hervir la sangre, Holanda nos enamoró, Rusia nos hizo subir al cielo y España, bueno lo de la madre patria hoy le puso la cereza al ponque. Fue la reivindicación definitiva que esta Euro ha hecho del fútbol bien jugado, de la exaltación que el juego tiene que hacer a los que tienen como bandera la inteligencia, el arte, la magia, la entrega, la dinámica, la imaginación, el ataque, los goles, la fiesta.

Quizás desde el mundial de México 86 y la Eurocopa de Alemania 88 no eramos tan felices los que amamos la inteligencia en movimiento, como decía Camus.

Mientras escribo estas líneas, tengo un ojo en el Draft de la NBA, en directo desde el Madison Square Garden de New York, y mientras ordenaba mis ideas acerca de las líneas que quería plasmar, encontré en los dos acontecimientos deportivos del día un denominador común, los aficionados.

Hoy, como tantas veces, en dos esquinas diferentes del planeta hay millones de seres humanos celebrando el triunfo, alentando a los suyos, acompañando en la derrota, mojándose estoícamente bajo la lluvia, gritando, cantando, bailando, pintándose la cara, haciendo cuentas con los dedos y en la mente acerca de lo que se necesita para ser campeón, para sentirse un ganador en la vida.

Los fanáticos de la NBA, colman el mítico coliseo de la capital del mundo a la espera de que los ejecutivos del equipo de sus amores coincidan con ellos, para que así el Comisionado David Stern anuncie que el mesías estará en su ciudad dándoles la gloria. Hoy en Viena, en Madrid, en Moscú, en Miami, en el mundo, hubo rusos y españoles con el alma empuñada en una mano durante noventa minutos entregando toda su energía en pos de la victoria.

Es hermoso ver la puerta de Brandenburgo en Berlín con 400 mil alemanes y 100 mil turcos abrazandose antes, durante y después del juego de ayer, saber que 10 mil españoles se van rapar la cabeza si su selección gana la Eurocopa, ver a los moscovitas sin camiseta en la fría estepa arrodillados en la barra de un pub, porque con el calor de la celebración de Arshavin les basta.

Es maravillosa la sensación de saber que en este mundo complicado y frívolo, aún hay pequeñas cosas que maravillan a los seres humanos y les permiten volver a ser niños en el patio de la escuela junto a un puñado de desconocidos. 

                                                    

Una respuesta para “Un brindis por los aficionados”

  1. Gabo escribió

    “rusos y españoles con el alma empuñada en una mano durante 90 minutos…”
    Sólo por la curiosidad de semejante emoción siento la curiosidad de ir al 71 Irish Pub a ver la final con todos esos pelirrojos este domingo a las 2 PM!
    Bravo,

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