Ya los vi a todos

Septiembre 18, 2008

Se cumplió la segunda semana de la temporada regular de la NFL -el fútbol americano- no se cuantos de mis lectores aman, entienden, aprecian o al menos, les llama la atención este deporte. Yo me enamoré perdidamente de la NFL el 20 de enero del año 1985.

Tuve la suerte de estar de vacaciones en Miami en aquel año y que el Super Bowl efectuado en Stanford, California, fuera protagonizado por dos de las franquicias más legendarias de la historia, con dos mariscales de campo que hoy son leyendas y miembros del Hall de la Fama.

Los Dolphins de Miami, comandados por un quarterback novato, llegado de la Universidad de Pittsburgh, que respondía al nombre de Daniel Constantine Marino, se enfrentaron a los 49 de San Francisco, equipo piloteado por Joe Montana. Al final, mis amados Dolphins perdieron, no sin antes establecer varios récords de todos los tiempos entre los que destacó, ser el primer Super Tazón en el que ambos mariscales de campo lanzaron para más de 300 yardas. Desde ese año mis Dolphins no llegan a un Super Bowl y esta temporada seguiré sufriendo.

Sin embargo, es fácil ser cobarde y tener un segundo equipo, al fin y al cabo son 32, y si mis Dolphins no van, tengo a los Cowboys, el equipo de América. Los Dallas Cowboys son el enemigo natural de los 49 de San Francisco, equipo que odio con mi alma por haberme quitado el placer de ver a Dan Marino y mis Dolphins obtener el anillo de campeones en aquella temporada 1984-1985. Por lo tanto, al inicio de los años 90 cuando los de Joe Montana, Jerry Rice, Garrison Hearst, Ronnie Lott y compañía desparramaban su talento y pedantería por los estadios de la Unión Americana, resurgió la franquicia más amada y odiada de todas. 

Jerry Jones, un astuto hombre de negocios, revivió a los Dallas Cowboys y con Troy Aikman en los controles, Michael Irvin atrapando el ovoide por aire y Emitt Smith penetrando las líneas defensivas por tierra, destrozaron la dinastía de los 49’s y se convirtieron en el equipo de la década de los 90 con tres anillos de Super Bowl.

Vino el fin del ciclo, pasaron casi diez años y Jerry Jones reconstruyó de nuevo la franquicia deportiva más costosa y exitosa de los Estados Unidos y del mundo deportivo. En el listado de la revista Forbes de la semana anterior, los Cowboys superaron a los Yankees de New York como la franquicia deportiva más costosa del planeta con una cotización de 1.6 billones de dólares.

Con Tony Romo en los controles, no sólo del cuerpo de Jessica Simpson, su novia, sino de la ofensiva del equipo de América, Terrell Owens bombardeando por aire a los esquineros de las defensivas contrarias y Marion Barber destrozando las líneas defensivas del enemigo, este equipo va en camino de lograr su sexto Super Bowl de todos los tiempos y de paso, separarse de los Steelers de Pittsburgh y los 49 de San Francisco quienes los acompàñan con cinco anillos, como los más ganadores de la historia.

Ya vi los 32 equipos de la NFL, y si todo sale sale bien, este fanático Dolphin, que odia a los 49, verá al equipo que aprendió a querer por su rivalidad con los de San Francisco y además por su mística y grandeza, llegar a la media docena de campeonatos mundiales del fútbol americano.

Acuaman y Flash

Agosto 16, 2008

Cuando era niño me levantaba todos los sábados a las ocho de la mañana, mi mamá me traía una arepa gigantesca con mantequilla y un vaso gigante de Milo helado a la cama, paso seguido encendía un televisor Hitachi de 14 pulgadas a blanco y negro -en el que vi cuando tenía cuatro años la final del Mundial Argentina 78, el Mundial juvenil de Japón del 79, en ambos Argentina campeona del Mundo. El Mundialito de Uruguay 80 y a Maradona con la camiseta de mi amado Boca en un partido frente a Peñarol en el 81- En ese televisor, que luego se convirtió en uno a colores marca Zenith y se triplicó en tamaño, todos los sábados veía Los Superamigos.

Desde el Salón de la Justicia, todos los superhéroes combatían a los villanos y los vencían rayando las nueve de la mañana. A todos los niños nos gustaba Spiderman, Batman o Superman, nuestro primer amor fue la Mujer Maravilla; sin embargo había otros superhéroes sin tanta publicidad que eran fantásticos.

Acuaman era rubio, vestía de naranja y verde, se transportaba parado en dos delfines y nunca se ahogaba, era el amo de las aguas, un Poseidón capitalista.

Flash vestía de rojo, tenía una máscara magnífica y sus botas tenían pequeñas alas que lo hacían el amo de la velocidad.

Tuvieron que pasar 30 años para que esos recuerdos de niñez volvieran a mi mente y todo gracias a que un par de atletas olímpicos son la encarnación estos dos superhéroes.

Michael Phelps es Acuaman, tiene hasta hoy siete medallas de oro en igual número de pruebas, con seis récords mundiales y uno olímpico. Es el máximo ganador de oros en la historia olímpica, y todavía le queda una prueba para lograr ocho de ocho. Cualquier adjetivo orlado sería necia redundancia.

Usain Bolt es Flash, Freddy Mercury debería resucitar para cantar con Queen una nueva versión de su disco, que dijera BOLT a-ah he’ll save every one of us. Pulverizó la marca mundial de los 100 metros planos con 9.69 segundos, esto es menos de un segundo cada diez metros, hagan el intento en casa, tomen un metro, midan diez metros y digan…¡imposible!

Gracias totales para Phelps y Bolt, al menos a mi, me devolvieron un hermoso pedazo de niñez.

He regresado, estaba perdido en la nebulosa laboral. Hace casi un mes estoy tratando de robarle tiempo al tiempo, y aunque en este momento no tengo mucho, pues los olímpicos me tienen absorbido, es ahora o nunca.

El deporte y sus protagonistas día a día se convierten en celebridades universales, no es extraño que un atleta desplace en popularidad a políticos, miembros de la realeza, actores, cantantes. Por eso las novelas que surgen cada que hay libros de inscripción abiertos, o cuando las grandes ligas de cualquier deporte están en receso antes de iniciar una nueva; lo que sucede entre los equipos y esos seres especiales, es una verdadera novela con capítulos diarios, galanes, cenicientas y villanos, trama, nudo y desenlace.

Este verano tuvimos alimento para las aves de carroña. Los casos de Brett Favre, Cristiano Ronaldo, Lionel Messi, Manny Ramírez y Ronaldinho tuvieron siempre horario triple A.

El caso Dinho se resolvió relativamente fácil, después de que el AC Milan, Chelsea y Manchester City se agarraron de los pelos por el genio de la cancha y de las discotecas catalanas, Nike tuvo la última palabra y envió a su pupilo al club con mejor marketing, muy a pesar de que el talento de la sonrisa desordenada ganará un salario mucho menor de lo que hubiera percibido en Inglaterra. Pero bueno, la marca nacida en Oregon e inspirada en Prefontaine es la que manda y Ronnie jugará con uniforme Adidas pero con guayos Nike y venderá muchas camisetas rossoneras.

La de Manny Ramírez tuvo la impronta del beisbolista más genuino de cuantos hay en la gran carpa. El hombre que sacó a los Red Sox de la sombra y la mediocridad con su bate y con su peculiar manera de ver la vida, le recordó al pedante señor Epstein, su patrón, que es un espíritu libre y que no tiene interés alguno en convertirse en un borrego más y se marchó a Los Ángeles a jugar para Joe Torre, el coach que llevó a la gloria por una década a los Yankees y que ahora trata de regresar a los Dodgers a las primeras planas. Ahora Manny seguirá siendo Manny.

Lo de Messi terminó como todos sabíamos que iba a terminar, con el genio argentino jugando para su selección los olímpicos y Barcelona enfrentando en partidos de ida y vuelta al Wizla, créanme, el Barça va a pasar a la fase de grupos de la Champions caminando y sin la Pulga, y por supuesto, el acuerdo millonario para la indemnización al club catalán en caso de que la selección se los devuelva roto, ya está cubierta por Adidas y la AFA. Por lo tanto, Guardiola, que ganó el oro olímpico jugando para España como capitán, bendijo a Lio y le pidió que regrese a Cataluña con la presea dorada.

Cristiano, bueno con el portugués la novela alcanzó dimensiones perfectas, porque además de incluir a los dos clubes de fútbol más ricos del planeta, al para muchos mejor jugador del mundo, aunque para mi no, y cifras exhorbitantes, contó con ese toque mágico que es fuente de guerras y divisiones históricas. Nereida, la bella Nereida, la novia española del luso estaba en el medio. Imagino a Nereida con muy poca ropa pidiéndole suavemente a Ronaldo que viniera a vivir a España para así estar más juntitos y al otro lado a Sir Alex Ferguson con su aliento pasado a scotch pidiéndole que se viniera a Manchester. Intuyo que supo más el diablo por viejo y que el monto entregado desde Inglaterra a la sexy Nereida tuvo varios ceros a la derecha, pues de un día para otro rompieron y dos semanas después, Cristiano ya está en Manchester estrenando novia top model y Madrid tendrá que conseguir una nueva fórmula para seducir al portugués la próxima temporada.

Para el cierre, la mejor de todas, Brett Favre es a los Packers, lo que han sido Pelé y Maradona a Santos y Boca, lo que fue Michael Jordan a los Bulls, es la leyenda viva y activa del deporte más popular de los Estados Unidos, un miembro del Hall de la Fama sin haberse siquiera retirado. Se puede argumentar que Favre es el mejor jugador de fútbol americano de todos los tiempos. En sus 16 años en Green Bay, los Packers pasaron nuevamente a los primeros planos, es el único jugador que ha sido tres veces el jugador más valioso de la NFL, tiene el récord de todos los tiempos de pases de anotación 442 y yardas lanzadas 61.655 esos números son una salvajada, el mayor número de partidos consecutivos iniciados para un mariscal de campo, nueve pro bowls, es miembro del equipo de la década de los 90 y lo será del primer lustro del nuevo siglo, tiene un anillo de campeón del Super Bowl, puso en el mapa al estado de Wisconsin, que además de los Packers practicamente no existe, ha sido premiado por Sports Illustrated y ESPN como el hombre más influyente del deporte en Estados Unidos.

Favre se marchó del deporte al cierre de la temporada anterior, pero cambió de parecer y decidió regresar a darle una o quizás dos temporadas más a sus fanáticos en Green Bay, donde lo idolatran. Sin embargo el señor Murphy, Presidente y CEO de los Packers y Mike McCarthy el coach con tres temporadas allí, decidieron que un equipo de fútbol se maneja como una fábrica de camisas o una embotelladora de cerveza y le dijeron a Favre que se fuera a otro lugar porque tenían mejores planes. Es cómo si Boca le hubiera dicho que no a Maradona cuando decidió volver, cómo si los Bulls le hubieran dado una bofetada a Jordan cuando regresó con el número 45 y les entregó tres anillos más.

Hoy Favre practicó por primera vez con los Jets de New York, esos Jets han tenido 15 mariscales de campo inicialistas diferentes en las 16 temporadas que Favre ha sido inicialista en cada encuentro de los Packers, sólo para que se hagan una idea.

Mañana, cuando los Packers pierdan un par de partidos en la temporada de la NFL, será mejor que estos dos señores ingresen en el sistema de protección de testigos del gobierno americano y se esfumen de Green Bay porque el deporte es algo demasiado especial para ser manejado como una fábrica.

Ídolos caídos

Julio 11, 2008

Al cierre de mi jornada laboral hoy en Yahoo!, preparé un paquete informativo para México y Estados Unidos sobre Tony Zendejas. Hace veinte años Zendejas era apodado el pateador perfecto, había logrado por primera vez en la NFL anotar todos los goles de campo que intentó, un total de 17. Era héroe nacional de México y orgullo de Michoacán, la región donde nació.

Hoy Tony Zendejas fue arrestado en California con cargos por violación y uso de sustancias prohíbidas. Una mujer que se sentó en su restaurante, se tomó un trago que Zendejas le ofreció y luego despertó desnuda y violada en un motel.

De inmediato vinieron a mi mente episodios de muchos deportistas que tuvieron el mundo en sus manos y antes o después terminaron siendo señalados de crímenes de mayor o menor calibre. Michael Vick -uno de mis ídolos personales- el mariscal de campo que llegó a salvar la franquicia perdedora de los Falcons de Atlanta. El superatleta con las piernas de un velocista de 100 metros planos, un cohete en su brazo izquierdo, el cuerpo de un linebacker y la inteligencia de un ajedercista en el campo, terminó en la cárcel y la semana anterior se declaró en quiebra con deudas calculadas en 50 millones de dólares. Mike Tyson, para muchos el boxeador más poderoso de la historia, tiene en su prontuario casi todos los delitos existentes, O.J. Simpson, asesinó a su esposa y al amante de esta, Omar Orestes Corbatta y Garrincha pasaron de ser adorados por los aficionados a morir como animales tirados en un rincón.

Doc Gooden y Darryl Strawberry hicieron las delicias de los aficionados al béisbol y luego se convirtieron en basuras públicas, Micky Mantle, el mick, pasó de ser el más grande de los Yankees al borracho número uno de los Estados Unidos, murió derrotado por las enfermedades que acumuló durante sus años de rochela. Antonio Cervantes Kid Pambelé, el único boxeador colombiano en el Hall de la Fama, es generador de lástima colectiva. La lista seguiría, podría llenar hojas citando ejemplos, pero lo que me asalta es la pregunta, ¿por qué?

Por qué estos seres mágicos con el mundo a sus pies bajan a dar una pruebita al infierno de Dante, y la mayoría se queda allí. Los factores son múltiples y me parece que sería necesario estar acompañado de sicólogos, siquiatras, sociólogos, antropólogos, periodistas, deportistas, técnicos, dirigentes, y otra cantidad de personas que formaran una gama tan amplia como la sociedad misma para encontrar la explicación.

Sin embargo me atrevo a sugerir una razón que me parece el eje de la catástrofe, la base del desmorone del deportista ante la sociedad. La educación es la causa principal.

Estoy seguro que muy pocos de los ídolos caídos tienen una estructura académica, social y cultural que les permita ser útiles para la sociedad en una actividad distinta a la deportiva, esto sumado a lo corto de la carrera profesional de un atleta en referencia a otras actividades humanas ahonda el problema y rematado por el concepto desechable que todos los consumidores del deporte tenemos acerca del deportista, pues lo disfrutamos y adulamos cuando está produciendo alegrías y lo tiramos a la basura cuando llega uno mejor. Dan como resultado una triste realidad que nos grita desde todos los rincones del mundo por algo de ayuda.

La “haka” negra

Julio 9, 2008

haka

Desde niño uno de los pocos deportes que no me llamaba la atención era el rugby y tenía un argumento poderoso para desecharlo, después de estudiar sus reglas no estaba de acuerdo con un deporte en el que se atacara sin avanzar el ovoide hacia adelante. En el rugby se van ganando metros moviendo el ovoide de forma paralela o lateral; o lanzándolo para atrás a un compañero que viene rompiendo hacia adelante, sin embargo no están permitidos los pases forward o para adelante.

Ese detalle no me permitió acoger el rugby en mi parrilla de programación. Hasta que una noche, de esas en las que andaba dándole al zapping entre los canales piratas (robados) que me permitía la perubólica  -así llamábamos a las primeras antenas parabólicas en Medellín cuando la penetración de la tv internacional hacía su tímida aparición en Colombia y los canales peruanos eran los primeros en la programación- me encontré con la haka de los All Blacks.

Era un Tri Nations si mal no recuerdo y enfrentaban a uno de sus dos rivales eternos, jugaban contra Australia. De inmediato quedé hipnotizado, Jonah Lomu y Tana Umaga en close up seguidos por sus compañeros vestidos de negro absoluto le anunciaban en maorí a sus rivales que tendrían que sacarlos muertos de esa cancha si querían vencerlos. La pasión y electricidad que bullía en ese estadio traspasaba la pantalla y me tocaba el corazón, tenía que ver el partido.

all blacks

Un par de horas después, el más grande jugador de rugby de todos los tiempos se había encargado de que los All Blacks tuvieran un fanático más, sumado a los millones que ya tenían alrededor del mundo. Fui corriendo al otro día  a la universidad a buscar en internet quién era Jonah Lomu, que era la haka, de donde venían los maoríes, quería saberlo todo.

Más de una década después me llega el momento de recordar a los All Blacks y dedicarle estas líneas a uno de los grupos deportivos más tradicionales y legendarios de cuantos hay en cualquier deporte a nivel mundial. Gracias a Lomu, el más grande de la historia del rugby; Umaga y su mágica haka, luego supe quienes eran los Pumas argentinos, la selección de la rosa solitaria inglesa, los Wallabies australianos y los Springboks surafricanos. Supe que en 1884 el primer seleccionado absoluto de Nueva Zelanda, los originales All Blacks, cantaron su primera haka llamada “Maori War Cry”, en honor a sus guerreros ancestrales, supe que en 1905 en la primera gira por las islas británicas los de Nueva Zelanda institucionalizaron el Kamate o haka tradicional y que en 2005, con Lomu ya retirado por problemas cardiacos, Umaga tomó el testigo y lideró la entonación  de la Kapa o Pango, una haka mejorada basada en el tradicional Kamate. Supe que a pesar de las protestas de sus opositores los All Blacks y su haka son parte legítima de la herencia del rugby y del deporte mundial.

¡Oh que bonito!

Julio 4, 2008

u2u3

Ecuador tiene su primera Copa Libertadores de América, no se ustedes, pero a mi me refresca el alma cuando el pobre le gana al rico. Jesús, el hombre descalzo de pelo largo que con su parábola de amor destrozó a los vanidosos. Robin Hood y William Wallace -los cuales sospecho son el mismo- están dentro de mi grupo de héroes míticos.

La semana anterior en el artículo, La Casa Blanca, tuve la premonición de que Liga había dejado la puerta abierta a Fluminense y que este era un pecado que frente a los brasileros no sea podía cometer. No me equivoqué, Liga no sentenció en Ecuador y los brasileros con Thiago Neves iluminado, el Maracaná empujando y no mucho más, logró poner al borde del precipicio a los ecuatorianos. Sufrieron más de la cuenta, no debieron haber llegado a los penales.

Pero cuando el destino lo tiene ya escrito, no hay marcha atrás. Toda historia de David y Goliats necesita un héroe. Que sería de los cuentos épicos sin el noble caballero de armadura que rescata a la princesa, sencillamente no existirían. Es la esencia del romance.

José Cevallos, es el arquero veterano de mil batallas que vivió la transición completa del fútbol ecuatoriano, del lumpen a la prosperidad. Referente del fútbol de los de la mitad del mundo en mundiales y copas libertadores. Precursor de la exportación de futbolistas ecuatorianos, Cevallos ha estado en todas, en las buenas y en las malas. Y como todo lo del pobre se logra con doble esfuerzo y se disfruta de igual manera, el cuento de hadas, la historia épica, tenía que cumplir con todos los requerimientos para que fuera perfecta.

En el Maracaná, frente a los jugadores más técnicos del mundo para patear la pelota, frente a 90 mil torcedores del Flu, el veterano que estaba en duda hasta minutos antes de iniciar el encuentro, porque sus músculos cansados estaban contracturados, manejó con su sapiencia el momento sicológico y atajó tres penales para darle la Copa Libertadores de América por primera vez a su país.

Lo único que queda es alegrarse por los pobres, que somos más que los ricos pero ganamos menos, felicitar a los ecuatorianos por que finalmente saben lo que es ser los mejores del continente, e invitar a Cevallos a tomar una cerveza para decirle: ¡Salud mi querido Robin Cevallos! u4

Sigamos celebrando

Julio 2, 2008

gatoradenadalpippodiego

El texto que viene a continuación es una oda a la felicidad, a la celebración, esto es una canción de ska, es Mano Negra cantando Malavida, es Yayo en Videomatch, es Les Luthiers haciendo reir a grandes y chicos, esto es Midachi, es Steve Martin, es The Colbert Report, Richard Pryor, es Jerry Seinfeld.

Nunca he podido comprender a técnicos y atletas que al momento de convertir un gol, de asestar un match point, de sacar la pelota del parque con un palazo de cuatro esquinas o cruzar la línea con la bandera a cuadros agitándose en sus narices, se quedan impávidos, fríos, algunos incluso tienen el descaro de hacer gestos de enojo, de reclamo, de recriminación.

Son unos comediantes de poca monta. Cómo es posible que tu equipo anote y que en lugar de saltar, gritar, aplaudir y felicitar, salgas a la línea para fustigar, reclamar y gritar a los que no están cerca de la celebración, no es posible que estos monos estén todo un partido dando indicaciones y que en el momento del éxtasis, den la espalda y se vayan a sentar con cara de pocos amigos. Jamás lo voy a entender. Para mi siempre serán unos payasos.

Yo soy de la línea feliz, de los amantes de los baños con Gatorade en campos de la NFL y la NBA; me autoproclamo seguidor de los que sienten el deporte como lo que es, esto entendido como la manifestación más sublime del espiritu humano, es la síntesis de esfuerzo, trabajo, disciplina, sacrificio, talento, genialidad, actitud y aptitud expuesta en el plano universal.

Me declaró fanático de Helio Castro Neves, Spiderman, el piloto brasilero que mientras más gana, con mayor energía busca la primer valla que tiene cerca para escalarla como si fuera un niño que por primera vez gana algo, soy fanático de Rafa Nadal, que consume tanta energía pegándole a la pelotita verde con la raqueta de grafito, como gesticulando, gritando y celebrando cada punto ganado. Soy hincha de Pippo Inzaghi, aunque yo sea del Inter y no me guste la selección Italia,  que descompone su rostro y quiere abrazarlos a todos cada que anota con el AC Milan aunque el partido vaya 4 a 1. En la última Eurocopa, Steven Bilic, técnico de Croácia, nos regaló algunas de las más sentidas celebraciones que un técnico de fútbol puede dar.

Yo no me acuerdo de cientos de seres gélidos que han transitado los terrenos de juego, yo me acuerdo de Cabrini después de anotar el gol del título mundial para Italia en España 82, me acuerdo del Diego llorando en México 86 de felicidad y en Italia 90 de dolor, porque esto es para vibrar, por que el deporte es para sentirlo.

Al diablo con los amargos del deporte, vamos todos a bailar, a celebrar, afuera es primavera, gritemos todos, ya llegó el GOOLLL!!!

porkidporgirl

Hoy en la tarde estuve siguiendo minuto a minuto un capítulo más de la lógica del fútbol, y la celebro. En esta estupenda edición de la Eurocopa de Naciones Croacia nos ilusionó, Turquía nos hizo hervir la sangre, Holanda nos enamoró, Rusia nos hizo subir al cielo y España, bueno lo de la madre patria hoy le puso la cereza al ponque. Fue la reivindicación definitiva que esta Euro ha hecho del fútbol bien jugado, de la exaltación que el juego tiene que hacer a los que tienen como bandera la inteligencia, el arte, la magia, la entrega, la dinámica, la imaginación, el ataque, los goles, la fiesta.

Quizás desde el mundial de México 86 y la Eurocopa de Alemania 88 no eramos tan felices los que amamos la inteligencia en movimiento, como decía Camus.

Mientras escribo estas líneas, tengo un ojo en el Draft de la NBA, en directo desde el Madison Square Garden de New York, y mientras ordenaba mis ideas acerca de las líneas que quería plasmar, encontré en los dos acontecimientos deportivos del día un denominador común, los aficionados.

Hoy, como tantas veces, en dos esquinas diferentes del planeta hay millones de seres humanos celebrando el triunfo, alentando a los suyos, acompañando en la derrota, mojándose estoícamente bajo la lluvia, gritando, cantando, bailando, pintándose la cara, haciendo cuentas con los dedos y en la mente acerca de lo que se necesita para ser campeón, para sentirse un ganador en la vida.

Los fanáticos de la NBA, colman el mítico coliseo de la capital del mundo a la espera de que los ejecutivos del equipo de sus amores coincidan con ellos, para que así el Comisionado David Stern anuncie que el mesías estará en su ciudad dándoles la gloria. Hoy en Viena, en Madrid, en Moscú, en Miami, en el mundo, hubo rusos y españoles con el alma empuñada en una mano durante noventa minutos entregando toda su energía en pos de la victoria.

Es hermoso ver la puerta de Brandenburgo en Berlín con 400 mil alemanes y 100 mil turcos abrazandose antes, durante y después del juego de ayer, saber que 10 mil españoles se van rapar la cabeza si su selección gana la Eurocopa, ver a los moscovitas sin camiseta en la fría estepa arrodillados en la barra de un pub, porque con el calor de la celebración de Arshavin les basta.

Es maravillosa la sensación de saber que en este mundo complicado y frívolo, aún hay pequeñas cosas que maravillan a los seres humanos y les permiten volver a ser niños en el patio de la escuela junto a un puñado de desconocidos. 

                                                    

La Casa Blanca

Junio 26, 2008

ligafansPor qué los países sin abolengo futbolístico no pueden cerrar los grandes torneos, es la pregunta que me queda esta noche después de ver lo que debió ser una masacre en Quito y apenas terminó siendo un triunfo remontable para los brasileros en el Maracaná.

Liga Deportiva Universitaria de Quito jugó un primer tiempo arrollador, se fué al camerino 4-1 arriba de Fluminense, tenía todo en los casi tres mil metros de altura de la mitad del mundo para dejar el partido de la próxima semana como un simple trámite de noventa minutos y recibir la primera Copa Libertadores en nombre de todos los ecuatorianos, sólo tenía que hacer el quinto y listo.

Apretando un poquito, con los cariocas reventados, era más que realizable. Irse al vestuario con un 4-1 en casa, con la altura de Quito y 70 mil personas a favor es un lujo que no se puede desaprovechar. En cambio, se relajaron, recibieron el descuento de Thiago Neves y ahora con un 2-0 el Flu se asegura los penales en casa.

La bendita historia, el peso de las camisetas, la memoria futbolística siguen traicionando al más débil, y no es que ganar en casa como ganó Liga sea malo, pero no sentenciaron teniédolo todo para hacerlo.

Es posible que vayan a Rio y se manden un partidazo y saquen el empate o ganen, o pierdan por uno, porque equipo tienen y son mejores que los brasileros. Pero no había porque correr el riesgo, contra los garotos no se pueden correr esos riesgos.

Hoy volvimos a verlo en la Eurocopa, muy lindo lo de los turcos, muy heróico, de sólo recordarlo se me enchina la piel. Si, pero la final la va a jugar el de siempre, Alemania, y si la lógica que SI existe en el fútbol no falla, la jugará contra España, o sea, los dos grandes favoritos juegan la final.

Ojalá Liga logre ganar la Copa porque la merece, pero la oportunidad desperdiciada hoy, les puede pesar.

Esto no es bueno ni es malo, simplemente es la realidad. Hace una semana mialemania primer artículo se llamó el fútbol desequilibrado y en síntesis decía que el fútbol pertenece a seis o siete selecciones en el mundo y que una de ellas se llama Alemania.

Hoy después de noventa minutos en el primer partido de cuartos de final de la Eurocopa, la frase que alguna vez hizo célebre el maravilloso goleador inglés Gary Lineker -el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y en el que siempre gana Alemania- se volvió a hacer realidad.

Hace apenas una semana, muchos daban por muertos a los alemanes después de la derrota frente a los inteligentes croatas. Portugal llegaba como favorito para mandar a casa a los germanos después de haberse paseado por la primera fase como uno de los equipos más interesantes del torneo y además con Cristiano Ronaldo, el mejor jugador del mundo para muchos, en su plantilla.

Vimos un muy buen partido, intenso, con cinco goles, dinámico, lleno de alternativas para lado y lado. Hubo un gol que los lusos reclamaron como inválido, el tercero de Alemania, el gol de Ballack, por un empujón de veterano que el capitán germano aplicó a su defensor antes de anidarla de cabeza en el fondo de la red para poner el gol definitivo. El empujón existió, sin embargo esto no empaña la victoria nítida de una de las selecciones que está hecha para esto, para ganar en los momentos de verdad.

Hoy, los fríos y aplicados alemanes vuelven a darle una cachetada a todos los que se atreven a apostar en su contra en los momentos donde la casta debe aflorar, hoy una vez más en un torneo de clase mundial, cuando queman las papas, los alemanes sacan chapa de grande y se ubican en semifinales, enviando a los portugueses con Cristiano incluído a casa.

Hoy volvieron a jugar once contra once y como siempre, ganó Alemania.